Mostrando entradas con la etiqueta Cine. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Cine. Mostrar todas las entradas

lunes, 25 de febrero de 2013

Un Corto de Oscar

Me hago mayor. Esto es un hecho que no tiene mayor importancia, pero se va notando. No por las arrugas, ni mucho menos, sino por entradas como esta. Sin ir más lejos, el año pasado me dedicaba a "comentar" los estilismos de las actrices en eventos de cine como Goyas y Oscars, con todo lujo de detalles y no dejando títere con cabeza. Este año, esa tarea me parece, cuanto menos, una pérdida de tiempo. Entre otras cosas, porque me pareció que los estilismos eran muy apropiados en su mayoría, vamos, que me han gustado bastante. Que vale que si la pierna de Angelina Jolie, y los rojos y los blancos, y el lamé de Meryl Streep, pero en general, todo muy correcto. En los Goyas me pasó igual: mucho vestido bonito de alta costura y algún que otro despropósito, pero muy bien en general. A esto me refiero con "hacerme mayor".

Dejando a un lado las frivolidades, os dejo con el corto ganador del Oscar: Los fantásticos libros voladores del señor Morris Lessmore. Es una pequeña gran maravilla que merece la pena ver.

miércoles, 13 de abril de 2011

West Side Story

Ayer, ante una mega montaña de ropa por planchar, me dio por "ver" West Side Story. La banda sonora me encanta, y aunque no pudiera prestar total atención a la pantalla, iba a disfrutar de sus magníficas canciones. (Me podía haber puesto a escuchar el disco, sí, pero entonces no sería yo, haciendo las cosas de la forma menos sencilla posible.)

De la crítica cinematográfica ya se encarga la gente que sabe (o que se atreve. Ya sabemos que la ignorancia es muy atrevida), y no voy a entrar en lo de "una versión de Romeo y Julieta en Nueva York en los 60", ni que es un gran musical, ni la composición de Leonard Berstein. Ni tampoco en lo ingenua que resulta 50 años después, con las luchas callejeras entre "americanos" y portorriqueños. Ni de cómo retrata muy bien la pertenencia a un grupo como identidad individual a través de la colectiva. Ni cómo los chicos de la banda no tienen oficio ni beneficio y se dedican a luchar por una calle, mientras que las chicas todas trabajan...Ni de cómo la violencia sólo genera violencia, el odio irracional por cuestión de raza. Ni de la inmigración portorriqueña en Nueva York.

Parece mentira de la cantidad de cosas que me dí cuenta mientras planchaba, pero debo confesar que es una película que la he visto cientos de veces, desde que tengo uso de razón, y cada vez que la veo descubro cosas nuevas. No es lo mismo verla con 7 años que con 30. Todavía me pregunto qué entendía de la película cuando era una niña. Lo que sí sé es que mi fascinación por la ciudad comenzó con esta película. Esas calles, esas canchas de baloncesto, esas escaleras traseras de incendio, los patios...

Entre plancha y plancha lo que sí vi muy claramente fue el vestuario. Deformación profesional, sí, seguro. Es fascinante descubrir esos elementos que hacen de una simple prenda un elemento imprescindible en la creación de un personaje.
En West Side Story, el vestuario se convierte casi en un personaje más.

Dos bandas enfrentadas por el control de las calles. Chicos y chicas de uno y otro bando. Americanos, los Jets, y portorriqueños, los Tiburones. La rivalidad tiene su origen en el carácter extranjero de los portorriqueños, que amenaza con la primacía de los Jets en las calles. Los miembros de las bandas se distinguen por sus rasgos físicos: los Jets son en su mayoría rubios o pelirrojos de tez clara, y los portorriqueños son de pelo moreno y piel oscura.
A parte de esto, su ropa también los diferencia: los Jets visten vaqueros, camisetas, zapatillas de deporte y todo el vestuario en tonos claros amarillos, y azules. Los Tiburos, visten pantalones vaqueros, camisas, camisetas, accesorios como brazaletes, pañuelos y cintas, y zapatillas tipo "converse". Las prendas son de colores fuertes, como rojos, negros y morados.



En la escena del baile en el gimnasio, los colores diferencian claramente a las bandas, a parte de la forma de bailar.
Los Jets en tonos azul claro y naranjas, tanto en los trajes de ellos como en los vestidos de ellas.
Por el contrario, tanto trajes como vestidos de los Tiburones, son en tonos fuertes, en una gama de rojos y morados.


La escena de la azotea, con la canción "América" es de las que más me gustan, por la canción, por el baile, por la ironía, y por el movimiento de la falda morada de Rita Moreno. Una guerra de sexos en toda regla.



Me encanta descubrir cómo grandes obras del cine del siglo XX inspiran la moda del XXI, y en este caso, no es menos.
En rasgos generales, hay mucha moda actual en esta película. Ya sabemos que las inspiraciones, revisitaciones, rememoraciones y demás están a la orden del día.
Aquí una pequeña muestra.
Los zapatos de ellas son kitten heels, salones con un pequeño y fino tacón. El color block (término que odio, de forma irracional) no lo ha inventado Gucci esta primavera verano, ya que vemos cómo se mezclan rojos con morados, rosas con azules (el conjunto de falda y blusa que viste Anitta cuando va a avisar a Tony de que Chino le busca). Y para rematar, el vestido de María en la escena final, es rojo, con el cuello de barco, manga tres cuartos, entallado a la cintura y con tablas. Sí, igual que el hit de Zara, pero en largo, claro, que estábamos en los años 60. Por cierto, es el final de la peli, aviso por si no la habéis visto.





Bss!!!


miércoles, 2 de febrero de 2011

EL CREPÚSCULO DE LOS DIOSES

Si hace unos días la entrada trataba sobre Edith Head, hoy hablamos sobre el vestuario que la diseñadora creó para una película imprescindible: El Crepúsculo de los Dioses (Sunset Boulevard, Billy Wilder, 1950).

Cine negro en estado puro. Un cadáver flotando en la piscina de una mansión que nos cuenta cómo ha llegado hasta allí. Una historia fascinante sobre Joe Gillis (William Holden), un joven guionista de Hollywood en horas bajas y Norma Desmond (Gloria Swanson), una antigua estrella del cine mudo que se resiste al paso del tiempo. El Hollywood de los recién comenzados años 50, los estudios, sus trabajadores, las estrellas, los escritores, sirven de fondo y ambientan la extraña relación que se establece entre los dos personajes principales. La breve sinopsis la dejamos aquí y nos vamos con la mansión, marco indiscutible de la acción de la película, y el vestuario de Gloria Swanson-Norma Desmond.

La mansión de Norma Desmond en Sunset Boulevard

 Suntuosidad y decadencia que recuerdan un pasado esplendoroso, hoy olvidado por (casi) todos.

El dormitorio de Norma: cortinas, sábanas, colchas y una cama en forma de barco.

Un sofá rodeado de imágenes de Norma cuando era joven y toda fulgurante estrella de cine.
Toda la mansión está plagada de retratos de la diva.

El vestuario de Norma Desmond
Estamos en 1950, y Norma es una antigua diva del cine mudo. Fue una super estrella, pero hace tiempo que no hace ninguna película.
El vestuario de Norma Desmond está diseñado por Edith Head, la jefa de vestuario de la Paramount, en estrecha colaboración con Billy Wilder y con Gloria Swanson. Para el personaje de Norma, su estilo no tenía que ser de los años veinte, de cuando ella era una gran estrella, sino que tenía contrastar con la decadencia de la mansión, que no había sido redecorada desde los días del cine mudo (el suelo del salón de baile lo había sugerido Rodolfo Valentino).
 Edith Head utilizó las líneas básicas de New Look que Dior había impuesto un par de años atrás, pero de forma exagerada. Sin embargo, el New Look exigía una acentuación de la cintura, y aunque Gloria Swanson estaba muy delgada, ya no tenía una cintura estrecha.



Head y Swanson, trabajaron juntas para construir el estilo de una actriz todavía bella, pero que era una estrella olvidada. Head trabajó en múltiples bocetos, y ella y Swanson consideraron y descartaron numerosos tejidos, zapatos, joyas, accesorios, en función de su efecto dramático y sus cualidades fotográficas. El resultado: un estilo que destila glamour y grandeza que recuerdan a tiempos pasados, revisitados para una época en la que el mundo está cambiando.




A pesar de vestir prendas contemporáneas, el estilo de Norma Desmond destila nostalgia y cuenta con detalles que recuerdan al Hollywood de la época muda. Prendas con reminiscencias al trabajo de Adrian y Banton. Prendas que acompañan a Gloria Swanson por los salones de baile y las habitaciones vacías de su seudo palazzo italiano, su jardín descuidado y lleno de maleza, y la piscina vacía y abandonada (que posteriormente será puesta en uso para disfrutarla con Joe).




El blanco y negro, enfatiza el aire nostálgico del personaje principal. El vestuario de Norma Desmond se compone de tejidos como el chiffon, terciopelo, brocados, tafetán, tul, crepé, estampados de leopardo, que se utilizan de forma discordante. Print de leopardo para estar en la piscina, terciopelo negro para un vestido de tarde, ribeteado de armiño blanco; una negligeé de tul negro... Pieles como el armiño, la chinchilla, decoran varios de los modelos que Norma luce, dándole un aire de vieja reina del glamour. Tejidos lujosos, pesados y vistosos para prendas que se usan a lo largo de todo el día. La riqueza de los tejidos le proporciona ese punto diferente y chocante que configuran su glamouroso estilo.

A modo de ejemplo, el print de leopardo, tan de moda esta temporada, es un estampado que se repite varias veces en distintos atuendos a lo largo de la película. En un pañuelo para la cabeza, en un conjunto 
para estar en la piscina, la tapicería de su Issota Fraschini... Los zapatos de plataforma y tacón que usa en la piscina... El leopard print y las plataformas ya se llevaban hace 60 años (y más).

Edith Head diseñaba vestuarios para las películas, y su innato sentido de la moda hizo que esas prendas, que no seguían ninguna tendencia, se convirtieran en prendas atemporales. Prendas que cumplían una función a la perfección: construir un personaje y participar en la creación de la película, pero que también se han convertido en prendas con carácter propio y en exponentes de elegancia y buen gusto.

Bss!!

Fotos: hechas por mí.

martes, 18 de enero de 2011

La Perdición de Edith Head

Edith Head (1907-1981), la diseñadora de vestuario con la carrera más larga y prolija de todos los diseñadores de Hollywood.
Resumir casi 60 años de carrera extraordinaria en una entrada exhaustiva y que no aburra a las vacas es un absurdo, pero sí puedo dar unas pinceladas de quién fue esta estrella (en la sombra) del cine, cuyas creaciones fascinaban y fascinan cada vez que aparecen en la gran pantalla.

Edith Head fue una mujer de una gran personalidad, trabajadora incansable y con una gran capacidad para empatizar con las grandes estrellas a las que vestía. Los datos de su trayectoria impresionan por sí sólos: participó en más de 500 películas y estuvo nominada 33 veces! a los Oscars, de los cuales, ganó 8.

Nació en California y estudió en la Universidad de California y Stanford. Comenzó en 1923 en la Paramount como dibujante para Howard Greer, del que se convirtió en su asistente. Cuando Travis Banton (Diseñador Jefe de la Paramount y grande del diseño de vestuario de la Historia del Cine) llegó al estudio, trabajó para él, diseñando principalmente el vestuario de películas de serie B. Esto le proporcionó una gran experiencia en películas de todo tipo, como western, de terror y ciencia ficción, y tanto en hombres como en mujeres. Creó impresionantes vestidos para mujeres, pero le apasionaba diseñar prendas para hombres.

Las prendas que creaba para los diversos films en los que participó se caracterizaban por su pertenencia respecto del personaje al que iban destinadas. No eran "moda" porque la "moda" pasa de idém, y el cine estaba destinado a durar, o por lo menos, a no parecer desfasado en el momento del estreno.

A modo de ejemplo (ni el más significativo, ni el mejor, tan sólo un ejemplo), el vestuario diseñado para Barbara Stanwick en Perdición, dirigida por Billy Wilder en el año 1944.
Este otoño-invierno 2010-2011 al que poco le queda, a nivel "tendencias de moda" (tema que da para no una ni dos entradas, sino varias y muuy largas) nos han taladrado (entre otros) con el tema 50's, lady, Mad Men (serie ambientada en los 60, pero eso es otro tema a parte).

Traje de chaqueta entallado, con el largo justo por debajo de la rodilla, zapatos y cartera.
Abrigo camel (o en tono claro) con grandes solapas...¿Os suena de algo? 

Vestido con flecos y con largo a la rodilla.
Suéter en color claro, pantalones negros, zapatos de cuña...
Gafas de sol "retro", diríamos hoy en día; blusa blanca, cinturón, cartera...

Un vestuario que hoy en día (salvando las distancias) está totalmente vigente.

Siguiendo con la biografía de Head, cuando Banton dejó los estudios en 1938, fue nombrada diseñadora jefe. En 1967 dejó la Paramount para trabajar para la Universal, pero también fue contratada como colaboradora externa en los otros grandes estudios como la M-G-M, Warners, Columbia y Fox.
Vistió a Grace Kelly en Atrapa a un ladrón, a Audrey Hepburn en Vacaciones en Roma, Sabrina, Kim Novack en Vértigo, Bárbara Stanwick en Perdición y Bola de Fuego, Gloria Swanson en El Crepúsculo de los Dioses, Bette Davies en Eva al Desn.udo, Elizabeth Taylor... y muchas otras.

Combinó el diseño de vestuario con apariciones públicas, participación en conferencias, programas de radio y televisión y escribió dos libros. Uno de ellos, How to Dress for Success, tuve la suerte de ojearlo y es una pequeña maravilla, en el que Edith Head da sencillas claves de cómo vestir correctamente en distintas ocasiones. No es un libro de doctrina, es la visión de una gran entendida en moda y vestuario.
Su estilo personal era muy característico: sobrio, sencillo, como de institutriz inglesa. Cortes limpios en vestidos y trajes de chaquetas, tonos neutros como beige, blanco, negro...Sabía que un estilo más glamouroso no iba en absoluto con ella, y cultivó la sencillez y la eficacia, convirtiéndose en su sello personal.  Flequillo recto y sus sempiternas gafas oscuras. Siempre las usaba para ver cómo quedarían los vestidos en blanco y negro, el color en el que se filmaban las películas. 
A modo de curiosidad, el personaje de Edna Mode, la diseñadora de los trajes de súper-héroe de la película Los Increíbles, está inspirado en ella. 

Sus 8 impresionantes Oscars: 
The Heiress (La heredera, William Wyler, 1949), All About Eve (Eva al desnudo, Joseph L. Mankiewicz,1950), Samson and Delilah (Sansón y Dalila, Cecil B. DeMille, 1949), A Place in the Sun (Un lugar en el sol, George Stevens,1951), Roman Holliday (Vacaciones en Roma, William Wyller, 1953), Sabrina (Billy Wilder, 1954), The Facts of Life (Melvin Frank, 1960) y The Sting (El golpe, George Roy Hill, 1973).

Continuará...

Notas: 
Las fotos de Perdición, son mías.
Más información en www.imdb.com


lunes, 23 de noviembre de 2009

Amanece, que no es poco

Para comenzar la semana, y de lunes por la mañana, el título del post viene que ni pintado.

Hoy dejo de lado el tema fashion, lifestyle, etc.

No soy especial devota del cine español, ni mucho menos, pero la cosa va de la peli de Jose Luis Cuerda, Amanece, que no es poco. La vi el viernes en La2, y me acabo de enterar que fue un éxito de audiencia (7,2% de share, 1099.000 espectadores). Qué cosas... Si La 2 se ve y todo :)

Una peli de 1989, española. Y vuelvo a decir que a veces es bueno dejar que te sorprendan.
Una peli con un humor...un humor, digamos. Surrealista, absurdo, inteligente, diferente...vamos, que te ríes un rato. Aunque como todo, hay a quien le encanta, y hay a quien no le gusta en absoluto.


La peli trata de un pueblo, un pueblo español en la montaña, en el que pasan cosas. Un pueblo al que llegan un padre (Luis Ciges) con su hijo (Antonio Resines) "ingeniero y que da clases la universidad de Oklahoma" y donde descubren personajes de lo más pintorescos: el alcalde, que cada vez que vuelve de la capital tiene que salir a recibirle todo el pueblo; el cura (Cassen) que da unas misas que nadie se quiere perder, y  que filosofa sobre el libre albedrío, que no le parece mal, pero bien usado; el guarda civil (José Sazatornil) que es la autoridad; las prostitutas que son cargos electos y se eligen en los comicios públicos, como la monja, la adúltera...un negro hijo de una mujer blanca natural del pueblo (Chus Lampreave) que es "minoría étnica", el borracho del pueblo (Miguel Rellán) que se desdobla en la parte sobria y la borracha, el profesor, el monaguillo (Vicente Aleixandre) que tiene 60 años; un médico al que los pacientes "se le mueren muy bien"...


Un pueblo que es devoto de Faulkner (Fulner, Fuuuulner), que discute sobre Dostoyevsky, sobre Pedro Salinas "desde el punto de vista heterosexual", en el que los hombres salen de la tierra, se ahorcan en el bar y mientras están colgados conversan. Un pueblo que se reune en la plaza mayor para hacer "flash back"... y mientras tanto, Gabino Diego haciendo de estudiante con una sudadera de la " Exclusive and non existant University of Eaton, United Estates", diciendo "habla usted un pijo de bien, you know?"... y más actrices y actores estupendos, más frases míticas, más momentazos...

Y como seguro que si no la habéis visto, no os habéis enterado de nada y pensáis que me he vuelto loca, sólo deciros que es una peli altamente recomendable :)

GENIAL